Cuentan las noticias que están ardiendo las Fragas do Eume, estoy seguro que para muchos no os sonará mas que por las noticías que estos días, un bosque quemado mas para la lista. Pero para quienes llegamos a visitarlo, en mi caso de la mano de una persona maravillosa que me enseñó sus secretos, significa perder un mundo. He visitado bosques de canarias, rincones casi vírgenes de laurilva en barrancos, pero os aseguró que descubrí ahí un bosque realmente mágico, ahí entendí las leyendas de hadas y meigas, un lugar que se ancló en mi memoria y al que me prometí regresar cuando tuviese medíos y fuese un gran fotógrafo…
Pero ya no va a poder ser, el bosque ha ardido y aunque se recupere con el tiempo, quizás yo ya no lo vea… que futil son las promesas que nos otorgamos para tener esperanza en un futuro, que puede así simplemente arder un día, es una lección dura de aprender, asimilar que tus propias promesas y metas no son mas que frágiles deseos…







